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martes, 18 de agosto de 2020

Un mensaje de ánimo

Hola amigos aquí sigue la nave Nostromo navegando por este universo de incertidumbres y contradicciones. La Covid-19 sigue acarreando problemas a nivel mundial y cuesta hacer una predicción de hacia dónde evoluciona, por un lado parece que  lo peor ya haya pasado, pero por otro los rebrotes no paran de ponernos en estado de alerta.

En mi humilde y profana opinión está claro que nos enfrentamos a un virus  muy desconocido, que además se propaga con suma facilidad, al que los investigadores con mucho esfuerzo y trabajo le van poniendo cara. Pero mientras se trabaja contra reloj, muchas personas directa o indirectamente están sufriendo sus consecuencias, duele ver las personas ingresadas en los  hospitales pasándolo muy mal.


Además, como sociedad tenemos el reto de modificar, cambiar y adaptarnos a unas nuevas maneras de comportamiento colectivo, en el trabajo, en la calle, en los bares y restaurantes, en los comercios, etc. Incluso en nuestras casas y con familiares y amigos, hemos tenido que adaptar nuevos protocolos de relación personal. 

Esta nueva realidad nos obliga a hacer un pequeño esfuerzo, pensar siempre en la mascarilla, en la higiene de manos, en la distancia social, evitar una cosa tan nuestra como el tocarnos o abrazarnos como señal de afecto. Pero yo creo que si sabemos comportarnos como sociedad aplicando estas, molestas, pero necesarias normas de convivencia podremos superar esta maldita pandemia.

A todos nosotros y muy especialmente a nuestra gente que peor lo está pasando quiero dedicarles este gran tema de una de las bandas que he conocido en estos tiempos de Covid-19. Se trata de los italianos Finisterre, una gran banda que tiene grandes discos publicados y de la  que más adelante podremos  hablar con más tranquilidad. En esta ocasión nos quedamos  con el álbum In Ogni Luogo y el tema Snáporaz, donde mezclan magistralmente fragmentos de audio de la película La Dolce Vita con su música.


sábado, 4 de abril de 2020

Mis lugares, mi música 4

Y de esta manera fue transcurriendo mi adolescencia y juventud en Maçanet de la Selva. En ese entorno me formé como persona y en él se forjaron unos fuertes vínculos con la música que han llegado hasta hoy mismo, jugando siempre un papel muy importante en mi vida.

Allí viví los momentos más determinantes y esplendorosos del rock sinfónico, lógicamente con ciertos años de retraso, pues las comunicaciones de aquella época no son las de ahora y mucho menos en un pueblo pequeño. Y allí pasé los "locos" años 80 cuando todo el entorno del  rock progresivo se vino abajo, aplastado por las nuevas modas y tendencias, al menos esa era la sensación que teníamos en mi entorno.

Años después, en tiempos en los que la comunicación, la incipiente globalización y, sobre todo, la llegada de internet habían iniciado cambios en el mundo a todos los niveles, pudimos comprobar y celebrar que nuestra música no había muerto, es más seguía muy viva. En casi todos lados habían surgido bandas, grupos y solistas que creían en el rock progresivo, tanto en el de corte más clásico como otros estilos nacidos de la fusión de las más diversas corrientes.



Con esta buena salud a nivel creativo nos metimos en el nuevo siglo. Estaba claro que si en creatividad y nuevas ideas el progresivo funcionaba, no pasaba igual en el ámbito de popularidad entre el gran público, muy pocas bandas se podían permitir ya llenar grandes recintos. Algunas de las grandes clásicas de los 70 y para de contar.

Desde el año 1994 estoy en mi cuarto lugar de residencia, Girona, todo parece indicar que será el último, pero esto nunca se sabe. Quien sabe que nos puede deparar el futuro.

De Girona, como tampoco podría ser de otra manera, tomaré la banda más laureada que ha dado nuestra ciudad Atila. Con dos álbumes publicados, Intención y Reviure, este último considerado uno de los más grandes del rock sinfónico catalán. Con él nos quedamos.


jueves, 26 de marzo de 2020

Mis lugares, mí música 3

Después de la experiencia por Alemania y el regreso por unos años a Montejaque, nuestro viaje siguió su camino y sus pasos no llevaron a Catalunya. A principios del año 1970 en pleno invierno, de esto si tengo recuerdos y vivencias propias, llegamos a Maçanet de la Selva un pequeño pueblo de la provincia de Girona. 

Recuerdo perfectamente como mi mentalidad infantil de un niño de 9 años asumió aquel viaje convencido, inocente de mí, que aquello sería cuestión de poco tiempo y pronto volveríamos al pueblo. Aún recuerdo algunas de las conversaciones con amigos y con algún adulto en referencia al viaje en el que pronto nos embarcaríamos.



Y así fue como en febrero de aquel año llegamos, creo recordar que fue con aquel tren que se conocía como el sevillano, a la estación de Maçanet de la Selva que por cierto está a unos cuantos kilómetros del pueblo propiamente dicho. El Maçanet de principios de los 70 no tiene nada que ver con el pueblo que es hoy en día, era un pueblo pequeño con una economía básicamente rural, basada en la agricultura y la ganadería. Pero se veían en el horizonte que los próximos años serían de grandes cambios y transformaciones, muchos de ellos vinculados a la llegada de la gran vía de comunicación que fue la autopista y la ubicación de una salida cerca del núcleo urbano.



Eso fue determinante en el crecimiento del pueblo, con la autopista llegaron el polígono industrial, la proliferación de las urbanizaciones de segunda residencia, un aumento considerable de los sectores de la construcción y de los servicios, etc. La transformación de Maçanet de la Selva estaba en marcha y ya era imparable.

Quiero que sea una banda a la que tengo un gran cariño y que está entre mis favoritas del panorama del rock progresivo nacional, la que ponga la banda sonora a esta etapa  de mi vida: Iceberg. De ellos el disco que siempre me acompaña En Directe, del año 1978 y del mismo toda la cara A del vinilo Oh! un ànec sinfónic i Ones.



sábado, 21 de marzo de 2020

Mis lugares, mi música 2

Sigo con la serie que relaciona los sitios donde he vivido con la música que más me gusta y me emociona. Debía correr el año 1963 y como muchos otros paisanos del pueblo, mi padre para ganarse la vida dignamente decidió nuestro traslado a Alemania.

Tengo pocos recuerdos de mi estancia en Alemania ya que era muy pequeño, pero con las historias que me contaban mis padres y por las fotografías de la época (adjunto un par de ellas), pude llegar a hacerme una idea aproximada. Vivimos en un pueblo pequeño llamado Sundern situado en el centro del país y la ciudad más importante de zona era Dormund.



Allí nació mi hermano y por los recuerdos que contaba mi madre estuvimos muy bien. Mi padre trabajó en varias industrias diferentes, en aquellos años el trabajo no faltaba y se puede decir que estábamos bien, la familia junta y con un nivel de vida razonablemente bueno.



Pero mis padres no acababan de asimilar el estilo de vida alemán, el clima más frío, los inviernos largos, el carácter germánico tan diferente al latino, entre otros aspectos, hacían que la idea de regresar a España siempre estuviese presente. Eso fue lo que acabó pasando y calculo que sería el año 1966 el de nuestro regreso a Montejaque.

Representando mi paso por Alemania os propongo una gran banda, quizá no muy conocida, a la que descubrí gracias a los amigos del foro Sinfomusic. Se llaman Hoelderlin y este es el tema que abre su cuarto álbum de estudio, publicado en el año 1977 con el nombre de Rare Birds, el tema se llama Häktik Intergaläktik. Una gran canción de rock sinfónico!



miércoles, 18 de marzo de 2020

Mis lugares, mi música

Esto de estar confinado en casa las 24 horas del día, dejando de lado las horas que dedico a teletrabajo, da para muchas otras actividades en mi caso mucha música, series, películas, lectura, televisión, radio, etc, y aún me queda tiempo para reflexionar sobre muchos aspectos de la  vida.

Al hilo de esto último esta mañana pensaba en todos los lugares en los que he vivido a lo largo de mis 59 años de existencia, tampoco es que sean muchos, pero pensaba en qué música podría asimilar a cada uno de ellos. El experimento puede ser curioso....o no, pero el estar recluido en un espacio relativamente reducido es lo que tiene, que te asaltan todo tipo de ideas.

El primer lugar en el que viví, lógicamente fue el sitio  de nacimiento, donde di mis primeros pasos y donde cree mis primeros recuerdos, algunos imagino que serán propios y otros inducidos por las historias que me contaban mis padres. Ese lugar que siempre ha ocupado un espacio preferente en mi memoria es el pueblo de Montejaque.



Montejaque es un municipio de la provincia de Málaga, ubicado en plena serranía de Ronda, en el parque natural de la Sierra de Grazalema. En un entorno natural mágico, repleto de bellos parajes y donde la naturaleza aún conserva un cierto aire salvaje. Allí pasé mis primeros años de vida entre el pueblo y el campo en casa de unos familiares conocida como la Rabita.



La  banda sonora para este primer lugar la van a poner, como no podría ser de otra manera, mis queridos Triana que son andaluces como el pueblo de inicio de esta serie. Una banda que ya nos ha acompañado en diversas ocasiones en las historias de este cuaderno de viaje y sobre la que no voy a abundar más, pues su biografía ya está relatada en otras entradas del blog.

De su último álbum, Llegó el Día, publicado en el año 1983 os propongo el tema que lleva el mismo nombre que el disco.


domingo, 15 de marzo de 2020

En tiempos oscuros

La Nostromo se encuentra a estas alturas a una distancia de millones de kilómetros de la Tierra, pero el último mensaje que nos llegó fue muy preocupante. Una pandemia está asolando muchos rincones de nuestro precioso planeta.

A pesar del tiempo pasado, casi 10 años, vuestro recuerdo se mantiene muy vivo y en ningún momento dejamos de sentir vuestra presencia a nuestro lado. Ese sentimiento de proximidad a pesar de la insondable lejanía, fue siempre un estímulo para nosotros, una fuerza vital para seguir adelante.

Por eso en estos momentos tan difíciles para vosotros queremos manifestaros nuestra solidaridad de hermanos y os enviamos toda nuestra energía positiva. Estamos convencidos que juntos resolveréis el grave problema que os asola, para después volver a levantarse y avanzar con más fuerza que nunca.

Repasando nuestro inmenso almacén de música hemos localizado un disco de una banda británica de los 70: IF. El grupo se formó muy a finales de los 60 y tuvo su etapa más productiva y exitosa hasta mediados de la década de los 70. Fueron unos años de una riqueza productiva excepcional, nada menos que 7 trabajos vieron la luz en ese tiempo.



Su receta se componía de una mezcla de rock, jazz, fussión, soul, entre otras influencias, con una banda muy completa con una sección de viento excepcional, además de un cantante de voz portentosa y un conjunto de instrumentistas de excepcional calidad.

El disco lleva por título IF 2 y fue publicado en el año 1970. De él os proponemos este fabuloso tema, I Couldn't Write And Tell You.


martes, 27 de agosto de 2019

Nueva comunicación: NHU

La nave Nostromo sigue su viaje por las regiones más remotas y desconocidas del universo. Las comunicaciones cada vez son más escasas, pero todos sabemos que estamos ahí. Siempre se podrá consultar el cuaderno de viaje y rememorar los grandes momentos vividos durante estos 5 años.

Desde aquí intentaremos reparar los módulos averiados y mantenerlos en condiciones para que estén disponibles para todos. Y de vez en cuando, cuando las perturbaciones siderales lo permitan contactaremos de nuevo, para ofreceros las novedades que encontremos en nuestro camino.

Nuestros canales de comunicación procuraremos que sigan abiertos, a pesar de que las dificultades nos resten mucha fluidez en ellas.



Hoy hemos recibido un contacto procedente de España y más concretamente de Galicia, fechado de salida en el año 1978. En el se nos presenta una vieja banda de rock progresivo de nombre NHU, con un recorrido muy corto en el tiempo, pero con un disco publicado en aquel año que puede hacer las delicias de muchos de nosotros. El nombre del álbum es el mismo que el de la banda NHU.

En él se aprecia un rock progresivo de corte sinfónico, repleto de sonoridades de la época, con mucho órgano Hammond y poderosas guitarras, todo apoyado con una fina y engrasada sección rítmica de bajo y batería.

La aportación cantada es muy testimonial y predominan los pasajes instrumentales, donde se mezclan el citado sinfonismo melódico con aportaciones cercanas a la psicodelia e influencias del rock progresivo británico.

Esperamos que la propuesta os parezca interesante y os haga disfrutar de buenos momentos. Os dejo una muestra, se trata del tema que abre el disco Na Terra do Verde Chan, uno de los cortes más sinfónicos del álbum.



domingo, 23 de diciembre de 2018

Nuevo mensaje procedente de la Nostromo

La Nostromo está entrando en la regiones más remotas y desconocidas del Universo, donde reinan la oscuridad y el silencio más absolutos, la nave sigue con su interminable viaje hacia lo desconocido.

Pronto no será más que un eco lejano, perdido en la inabarcable inmensidad del vacío cósmico más contundente. Nuestro hogar, La Tierra, es ya un débil recuerdo de unos tiempos pasados que ya no volverán. Los últimos objetos cotidianos de origen terrestre, que nos acompañaban en nuestro viaje, se perdieron en el último accidente, ocurrido años atrás mientras atravesábamos la región de Icarus.

Solamente pudimos salvar un viejo equipo de música y nuestra colección de cedes, la mayoría ya muy desgastados por el uso intensivo que siempre les dimos. Son nuestro alimento para el alma, lo único que nos mantiene con fuerza para seguir adelante, y no rendirnos ante el desolador panorama que tenemos delante.

Buscando y rebuscando entre esos archivos sonoros, uno siempre encuentra alguna joya del lejano pasado, que sirve para levantar el ánimo de la tripulación. Recuerdos de los olvidados siglos XX y XXI, unos tiempos en los que la música alcanzó las más altas cimas de belleza e inspiración. Luego se entraría en los lúgubres siglos de oscuridad y persecución, donde todo lo relacionado con el arte, la creatividad y la belleza fue prohibido y borrado de la cultura popular.

Nuestra amada Tierra la habíamos convertido en un lugar frío e inhóspito, insolidario y cruel, sin recursos naturales para poder mantener a toda su población, abocada a una lenta, pero inexorable agónica muerte.

Los últimos supervivientes huyeron de un terrible final hace ya más de tres siglos, a bordo de la nave Nostromo, nosotros somos sus herederos que generación tras generación luchamos para seguir el viaje, no sabemos bien a donde, y mantener viva su memoria.

Desde lo más recóndito del Universo mandamos este mensaje a quien le pueda llegar, no sabemos como estará ahora nuestro planeta, pero en lo más hondo de nuestra alma todos soñamos con poder regresar algún día.

Nave Nostromo, en algún día de no sabemos que mes, sobre el año 2458.



Después de este microrrelato, de más que dudosa calidad y producto de unos momentos con las defensas bajas, os quiero presentar la última banda que está entrando justo estos días en mi universo musical, se trata de los noruegos Wobbler. Está formación será una de las invitadas al próximo Minnuendö que se celebrará en Peralta (Navarra) el 11 de mayo de 2019.

Por lo que he podido investigar se trata de un grupo muy interesante, que cultiva un rock sinfónico actual, pero repleto de recuerdos de la época dorada del género. Utilizan mucho teclado analógico de los años 70, aquellos teclados que nos marcaron a todos: mellotron, órgano Hammond, piano eléctrico Fender, sintetizadores Mini Moog y ARP, etc.

Creo que hablaremos en más de una ocasión de estos chicos, porqué realmente lo merecen. De momento os dejo un gran tema de su trabajo más reciente: From Silence to Somewhere del año 2017.
El tema se llama Fermented Hours.

Con mis mejores deseos para estas Fietas!






sábado, 24 de noviembre de 2018

Novedad: Yezda Urfa

Otra banda de los 70 que sumamos a nuestro universo, se trata de Yezda Urfa, una formación original de Estados Unidos con un corto, pero a la vez muy interesante proyecto.

Yezda Urfa planta su semilla original en el ya lejano año 1973, en la ciudad americana de Portage. Su música es una suma de estilos e influencias, que van desde el rock sinfónico más clásico al rock experimental, con toques folks, pinceladas de jazz y esencias de múltiples tendencias de la onda progresiva.



En estos pocos años de vida publicaron dos trabajos, aunque de una forma un tanto irregular y pasando muy desapercibidos. En mi opinión, si han llegado ahora a un mayor nivel de reconocimiento es gracias a las reediciones posteriores.

El primer trabajo fue publicado en 1975 bajo el formato de demo con el nombre de Boris. El segundo titulado Sacred Baboon se publicó al año siguiente. Como mencionaba anteriormente ambos han sido reeditados en formato cd con posterioridad, Sacred Baboon en el 1992 y Boris en 2004.

Hasta mí ha llegado el segundo álbum y os puedo asegurar que me ha despertado el interés desde el primer momento. Por su original sonido y esa mezcla de influencias tan diversas, con una instrumentación de clásica banda de rock, a la que suman instrumentos más originales como la mandolina, el xilófono, la marimba o el violonchelo. Con unos juegos vocales muy interesantes, y una voz principal que me recuerda mucho a la de Jon Anderson,

Y claro está, esos pequeños guiños a grandes bandas del imaginario del rock progresivo. Percibo notas de Yes y de Gentle Giant, pero también de Genesis, de Oldfield y hasta del maestro Zappa.

La muestra la pone este tema que cierra el disco Sacred Baboon, el magnífico 3, Almost 4, 6, Yea.





jueves, 8 de noviembre de 2018

Nostromo a Tierra: Pearl Jam

La Nostromo sigue su viaje aunque ahora la comunicación con el centro de control es más esporádica, debido a las diversas zonas oscuras que vamos atravesando. Las distancias se hacen cada vez más largas y todo es oscuridad a nuestro alrededor Un ensordecedor silencio es nuestro más fiel compañero de viaje: el silencio de lo infinito, el silencio de lo inmenso, de lo inabarcable para la mente humana.

Esta falta de sonidos naturales nos permite escuchar la música con una concentración especial, fijándonos en matices que antes pasaban inadvertidos. En esta riqueza sonora encontramos las fuerzas para seguir adelante, es eso y la atracción por lo desconocido lo que nos mantiene con la energía necesaria en el día a día.

Todo esto para no reconocer que publico menos porqué cada día soy más vago, JAJAJAJA!



Como siempre a mi ritmo, hace pocos días ha llegado a mi universo sonoro este disco: Ten de Pearl Jam y ha entrado muy fuerte, me parece una maravilla, rock puro, sin más, de aquel que va directo al corazón.

Pearl Jam fue una de las bandas más interesantes de los 90, está etiquetada dentro del movimiento Gounge y Altenativo, como Nirvana o Soundgarden, aunque su sonido posee una esencia más melódica. Su mayor producción se produjo en los años 90, etapa en la que publicaron sus mejores discos, algunos alcanzando grandes dosis de popularidad.

Por ahora me centro en este gran debut: Ten del año 1991. Fue una manera espectacular de comenzar su carrera musical y el tiempo no ha hecho más que envejecerlo con solera.

Hoy rock directo en vena con Pearl Jam, Ten y el tema Alive.


viernes, 26 de octubre de 2018

Jon Anderson: Olias of Sunhillow

Era otra de mis asignaturas pendientes, a las que parecía que nunca le iba a llegar su momento, pero finalmente pude prestarle la atención que sin duda merecía, y os puedo asegurar que esta ha sido intensa en estos últimos días.

Y es que por fin le llegó el turno, al primer disco publicado en solitario por el cantante y miembro fundador de una las bandas claves del rock sinfónico de los años 70, Yes. Se trata del álbum Olias of Sunhillow del maestro Jon Anderson.



El disco fue publicado en el año 1976 y todo el merito recae solo en la figura de Anderson, que además de componer todos los temas del disco, se ocupó de tocar todos los instrumentos que aparecen. Instrumentos de lo más variado que van desde el bajo eléctrico, a las percusiones, pasando por las guitarras, los teclados, la flauta, la mandolina o el arpa, y por supuesto su personalísima voz.

La música es toda una evocación a lugares de fantasía desbordante, como un relato místico con una magnífica vena poética, que trasladan al oyente a espacios sonoros de gran belleza. Notables influencias de ritmos del lejano oriente y de la música celta, se mezclan con sonidos electrónicos en una memorable armonía.

Es un álbum conceptual que narra la historia del largo viaje de una raza extraterrestre a la búsqueda de un nuevo hogar, después de que su planeta quedara destruido por una catástrofe. Olias es el navegante elegido para trasladar a su pueblo a su nueva casa. Esa es, explicada muy sucintamente, la aventura fantástica que narra el trabajo de Jon Anderson.

Una muestra de este excelente disco de presentación en solitario de Jon, la tenemos en este fragmento de la obra.


domingo, 14 de octubre de 2018

The Musical Box: A Genesis Extravaganza (1970-1977)

La banda canadiense The Musical Box está de nuevo de gira y tiene parada programada en Barcelona en la Sala Barts los días 22 y 23 de octubre.

El nuevo espectáculo que presentarán, es una retrospectiva que tomará como referencia los mejores años de la banda, sus mejores discos, con ellos Genesis firmó una de las páginas más brillantes y espectaculares de la historia del rock sinfónico.

El concierto que en principio durará más de dos horas repasará toda la discografía de la banda entre los años 1970 a 1977. El homenaje incluirá temas del Tresspas, Nursery Crime, Foxtrot, Selling England by the Pound, The Lamb Lies Down on Broadway, A Trick of the Trail y Wind & Wuthering.



The Musical Box se formó en Quebec, Canadá en el año 1993 cuando un grupo de músicos amantes del sonido de Genesis, decidieron unir esfuerzos para hacerles un homenaje lo más fidedigno posible. El nombre como es obvio lo tomaron del fabuloso tema del álbum Nursery Crime. Disco que fue precisamente al primero que le dedicaron un espectáculo, luego vendrían los dedicados al Foxtrot y Selling England by the Pound.

Con el paso de los años la banda se fue consolidando, a la vez que sus espectáculos eran cada vez más fieles a los conciertos originales motivo del tributo, llegando a unos niveles de ser unos clones de los originales. Creando réplicas exactas de todo: la escenografía, la estética de los músicos y la disposición de los instrumentos.

Durante el nuevo siglo The Musical Box ha continuado sumando nuevos conciertos a su programa. El The Black Show, compuesto de una mezcla del Foxtrot y el Selling England by the Pound. En 2008 presentaron la gira dedicada al A Trick of the Trail. En 2011 y 2012 pusieron en marcha el espectacular proyecto de homenaje al The Lamb Lies Down on Broadway. En 2013 y 2014 repitieron espectáculos con motivo de los 40 aniversario de discos ya representados anteriormente.

Ahora para este 2018 presentarán el ya mencionado A Genesis Extravaganza, una retrospectiva de los mejores años de Genesis.

Personalmente los he podido disfrutar en tres ocasiones y os puedo asegurar que merecen mucho la pena, altamente recomendable para todo amante de Genesis. Como mi amigo Xavier al que va dedicada este artículo.

Una muestra de las virtudes que acreditan estos chicos la tenemos en la interpretación del tema Cinema Show, con la introducción idéntica que ofrecía Peter en los conciertos.



domingo, 7 de octubre de 2018

Gong: Flying Teapot

Cierro la trilogía mágica de Gong con el disco que la inició, curiosidades de un blog un tanto anárquico.  Corría el año 1973 y la banda pasaba por unos momentos de bastante estabilidad, Deavid Allen estaba en un momento de gran lucidez creativa, con las ideas muy claras a mí entender, sobre el rumbo que quería tomar.

La propuesta de rock psicodélicoexperimental y espacial estaba totalmente consolidada en el ideario de Gong, y su imaginación desbordante sumada a la dulce locura que empapaba a toda la banda, estaba dando unos frutos muy apetecibles.





Así pues, con esta tetera voladora empieza esta maravillosa trilogía conocida como Radio Gnomo Invisible, después vendrían Angels Egg y You a los que ya dediqué su correspondiente entrada semanas atrás.

La banda estaba formada por Allen como vocalista y guitarra, ChistianTritsch que también se encargó de las guitarras, Didier Malherbe a los saxos y flauta, Gill Smyth a las voces, Laurie Allan a la batería, Steve Hillage a las guitarras, Francis Moze al bajo y teclados, Tim Blake a los teclados y voces y Rachid Houari a las percusiones.

Es hora de liberar la mente y subirnos a bordo de este singular objeto volador que nos transportará a inmensas llanuras de placer musical, todo y todos cabemos dentro de el, solo es necesario dejar volar la imaginación.

Para conseguir nuestro propósito os propongo el tema que da nombre al álbum Flying Teapot, donde hallaremos concentradas todas las virtudes de la esencia de los Gong de esta primera etapa.




martes, 25 de septiembre de 2018

The Tangent: not as good as the book

Una de las bandas que presenta una propuesta más interesante en el nuevo siglo son The Tangent, propuesta en la que me voy introduciendo poco a poco. En estos últimos meses me han llegado dos discos que no han hecho más que confirmar mis expectativas: Not as good as the book y Le Sacre du Travail. Dos buenos álbumes que os quiero presentar aquí.



Hoy nos quedaremos con el primero de ellos. Not as good as the book fue publicado en el año 2008, siendo el cuarto trabajo de estudio de la banda. Desde el primer momento fue un disco muy bien valorado por el público y por la crítica especializada. El buen hacer de Andy Tillison, principal impulsor del grupo a todos los niveles estaba calando en el mundo del rock progresivo.

La mezcla de rock sinfónico con raíces clásicas, con toques de jazz, una pizca de rock electrónico e incluso con elementos del mundo del funky; le había proporcionado una personalidad propia a su propuesta musical, que era y es muy del gusto de muchos aficionados al progresivo.

Tillison tiene la gran habilidad de rodearse de músicos de alto nivel y en el disco que nos ocupa esto se confirma plenamente. Las guitarras y las voces son de Guy Manning y Jakko Jakszyk, de los instrumentos de viento se ocupó Theo Travis, Jonas Reingold puso el bajo, Jaime Salazar la batería y el mismo Tillison se ocupó de los teclados y partes vocales. Asimismo, contaron con la colaboración de Julie King como cantante principal en un par de temas.

Así pues, aquí os dejo con la música fresca de The Tangent una banda que creo que tendremos que tener muy presente en estos próximos años. Con este tema abren el disco motivo de esta entrada, A Crisis in Mid-Life. Espero que os guste.



jueves, 6 de septiembre de 2018

Camel en concierto (Sala Barts, Barcelona)

Magnífico concierto el ofrecido por Camel el pasado 4 de septiembre en la Sala Barts de Barcelona, un recinto ideal para conseguir una excelente comunicación entre banda y público. Como así fue.

Sobre algo más de las nueve de la noche, con cierto retraso sobre la hora prevista de inicio del evento, se presentó la banda con el sonido del tema Aristillus sonando a todo volumen de acompañamiento, el show empezaba bien, muy bien.



Nada más situarse sobre el escenario atacaron con toda contundencia y sin dilación el Moonmadness, el álbum de 1976 al que se rinde homenaje en este tour. Empezando por Song Within a Song y acabando por Lunar Sea, entre medio, obviamente, el resto de temas del disco de sobra conocidos por todos nosotros.

Con un sonido espectacular que, según me comentó un amigo y creo que tenía toda la razón, con la misma calidad o incluso mejor que el de la grabación original. Andy con un toque seguro y dominador, leyendo en todo momento la situación del concierto, ganándose la complicidad de todos nosotros desde el primer momento. Utilizando sus guitarras Gibson y Fender de toda la vida y las flautas con su maestría habitual.



Colin, todo un veterano curtido en mil batallas, sabe ocupar perfectamente su parcela, sin querer ganar nunca demasiado protagonismo, pero ofreciendo siempre con su bajo el ritmo perfecto a las composiciones de la banda y poniendo su voz cuando el tema lo requería.



Dennis, parapetado detrás de su batería e instrumentos de percusión, se ha ganado por derecho propio a ocupar un lugar fijo entre los miembros de Camel. Él sabe arrancar a sus tambores los sonidos más adecuados en todo momento, contundentes y frenéticos o delicados y sutiles según las necesidades de cada momento.



Y, finalmente, la sorpresa de la banda. el desconocido, al menos para mí, Pete Jones. Un músico de aquellos que antes conocíamos como un multiinstrumentista y supongo que ahora también. Portentoso y eficaz con los teclados, clavando y recreando a la perfección los sonidos creados por
Peter Bardens y Tom Scherpenzeel, los dos teclistas más influyentes de la banda. Solvente con el saxo, instrumento con el que conseguía dar otra dimensión a los temas en los que aparecía. Pero además, con una gran voz que lucía maravillosamente en las partes vocales de los temas de la banda y que conjuntaba perfectamente con las voces de Andy y Colin.



Tras un descanso de unos 15 minutos se reanudó la segunda parte del concierto en la que Camel nos ofreció un pequeño, pero interesante repaso a una parte de su discografía. Temas del Rain Dance (Unevensong), del I Can See Tour House From Here (Hymn to Her y Ice), del Stationary Traveller (Long Goodbyes), del Dust and Dreams (End of the LineMhoter Road y Hopeless Anger), del Harbour of Tears (Coming of Age) del Rajaz (Rajaz) y para acabar el maravilloso (Lady Fantasy) del Mirage.

En definitiva, unas dos horas de un espectáculo muy emotivo, de aquellos que van directos al alma, pero creado con una gran profesionalidad y entrega. Camel ocupa un lugar de privilegio en nuestros corazones y con conciertos como este, no hace más que plantar sus raíces en nosotros más profundamente.



Todas las fotografías y el video que ilustran esta pequeña crónica son de cosecha propia, y soy consciente que la calidad es muy interior a la que os merecéis, pero dado que documentan unos de los instantes más intensos de mi vida en la vertiente musical, os pido que me permitáis este licencia.




martes, 28 de agosto de 2018

De nuevo Camel

De nuevo Camel se pone a tiro y para mí es imposible dejar pasar una oportunidad así, ya saben lo que se dice: "la cabra tira al monte". Será dentro de una semana en la Sala Barts de Barcelona, un recinto que ya he visitado en diversas ocasiones, que reúne unas condiciones óptimas para poder disfrutar de un concierto de las características que nos propondrán Andy y sus chicos.

Esta será mi tercera vez con ellos en directo, y os puedo asegurar que nunca defraudan. Mi estreno con Camel fue en la ya lejana gira de presentación del disco I Can See Your House From Here de finales de los 70 en Badalona. La formación original ya había sufrido diversos cambios, evidentemente, no estaban ya ni Ferguson, ni Bardens, pero también habían salido los primeros sustitutos de estos, los primos Richard y David Sinclair; tampoco estaba ya en aquellos momentos Mel Collins.




Para aquella gira a los miembros fundadores Latimer y Ward y al teclista que entró como uno de los recambios de Bardens, Jan Scheelhas; se suman Colin Bass bajista que había colaborado anteriormente con Steve Hillage y Kit Watkins teclista procedente de Happy the Man. El recuerdo de aquel concierto es buenísimo, aunque el paso de los años me lo nubla cada vez más.

La segunda, mucho más cercana en el tiempo, fue en el año 2013 durante la gira conmemorativa de los 40 años del mítico The Snow Goose. El concierto se celebró a finales de octubre en el Centro Barbican de Londres, en esta ocasión la banda estaba formada por Andy Latimer, Colin Bass, el batería habitual en los últimos años Dennis Clement y los teclistas Guy LeBlanc y Jason Hart.

Para este tercer encuentro con Camel la fecha será el próximo 4 de septiembre en la ya mencionada Sala Barts de Barcelona. La formación será muy similar a la se utilizó en la anterior gira, con el cambio de Guy LeBlanc, tristemente fallecido en el año 2015, entrando en su lugar Pete Jones; tampoco estará Jason Hart.

Así pues, tengo en perspectiva otra velada mágica con una de mis bandas de cabecera desde siempre. Mi intención es redactar un artículo con la crónica del concierto, mientras tanto nos ponemos un tema del MoonMadness para ir documentando el evento. Para empezar a ponernos los dientes largos, aquí tenéis un vídeo casero de la actuación de Camel en el pasado Prog Festival de Loreley, interpretando el tema Song Within a Song...... yo ya entro en trance!!!




domingo, 19 de agosto de 2018

+ Gong: Angels Egg

Seguimos con Gong el repaso a su trilogía Radio Gnomo Invisible. En esta ocasión nos quedaremos con la segunda entrega de la trilogía: Angels Egg. Recordemos un poco la historia de la banda.

Gong fue una banda de largo recorrido con infinidad de cambios en su formación y que en su dilatada trayectoria ha pasado por todo tipo de situaciones. A nivel musical también han tocado diversos estilos dentro del concepto genérico de rock progresivo, si bien los más reconocidos o los que le dieron un éxito más rotundo fueron los relacionados con la psicodelia y el rock espacial.



Sus inicios se remontan a finales de los años 60 cuando Deavid Allen, músico australiano fundador de The Soft Machine, tiene problemas para entrar en el Reino Unido y decide quedarse a vivir en París. Por aquella época fundó Gong con Didier Malherbe a los instrumentos de viento, Rachid Houari a la batería, Christian Tritsch al bajo, su compañera Gilli Smyth a las voces y el propio Allen como vocalista y a las guitarras.

Con esa formación más la colaboración de diversos músicos invitados publican Magick Brother su primer disco en el año 1969. En estos primeros años Gong permanece bastante estable y solo se produce el cambio de baterista obligado por la marcha de Houari, entrando en su lugar Pil Pyle renombrado percusionista procedente de la escena Canterbury.

En el año 1972 se inició la que sería a la postre la etapa más clásica y conocida de la banda que quedó reflejada perfectamente en la trilogía Radio Gnomo Invisible.

La primera parte de dicha trilogía la compone el trabajo Flying Teapot publicado en el año 1973 con unos Gong formados por Allen como vocalista y guitarra, Tritsch que pasó a ocuparse también de las guitarras, Malherbe a los saxos y flauta y Gill Smyth a las voces. A los que se suman nuevos integrantes que enriquecen el sonido de la banda, Laurie Allan a la batería en sustitución de PyleSteve Hillage a las guitarras, Francis Moze al bajo y teclados, Tim Blake a los teclados y voces, y finalmente reingresa en la formación Houari a las percusiones.

La segunda parte se publicó en el mismo 1973 bajo el nombre de Angels Egg y con casi la misma base de músicos y estos cambios: Christian Tritsch miembro fundador de la banda la deja definitivamente, el del batería Laurie Allan, con una personalidad muy inestable, decidió abandonar el proyecto siendo reemplazado por Pierre Moerlen, figura que ocuparía un lugar muy relevante en el futuro de la banda, Mike Howlett sustituyó a un problemático Moze en el bajo y Mireille Bauer a las percusiones.

En el año 1974 cierran la trilogía con You, probablemente el disco más celebrado de Gong y el más reconocido mundialmente. En esta ocasión la formación se mantiene en su totalidad sin cambios entre sus componentes, a la vez que se suman dos nuevos integrantes, Benoït Moerlen a las percusiones y Miquette Giraudy a las voces.

Así pues, nos remontamos una vez más a la década mágica de los años 70 y para recordar el álbum Angels Egg, os propongo un tema en el que además notaremos la inconfundible mano de Hillage: I Never Glid Before. El primer vídeo es la versión del disco y el segundo una en directo en la que se puede apreciar toda la esencia de Gong.




 


jueves, 16 de agosto de 2018

Otra + de Radiohead

De nuevo recibimos la visita de Radiohead, una banda que siempre es muy bienvenida entre nosotros, en esta ocasión el motivo es su disco Amnesiac.

Amnesiac fue publicado en junio de 2001, cuando la carrera de la banda ya estaba plenamente consolidada, tras un final de década de los 90 realmente magnífico con trabajos como OK Computer y Kid A.



Con el álbum que hoy os presento inician el nuevo siglo y aunque sigue los esquemas de su predecesor, Kid A, en este creo percibir la suma de nuevos recursos a su extensa paleta de colores sonoros, a su mezcla de estilos e influencias diversas. Así se puede apreciar como sonidos electrónicos, se funden con influencias del mundo del jazz y del rock progresivo tradicional y como el uso de las guitarras es más intenso que en su anterior trabajo.

Amnesiac tuvo un buen recibimiento tanto por parte de la crítica especializada, como del público en general, poniendo a Radiohead como una de las bandas británicas más famosas a nivel mundial del nuevo siglo. 

Del álbum se extrajeron diversos singles con notable éxito, entre ellos el que ilustra sonoramente esta entrada, Pyramid Song, una magnífica pieza que quiero dedicar a mis amigos Juan Antonio y Paloma, por ayudarme a descifrar su grandeza.


viernes, 10 de agosto de 2018

Novedad: El Tubo Elástico - Impala

Si miramos los últimos artículos se podría decir que la Nostromo lleva unas semanas aparcada en los años 70 del siglo pasado, cosa que me alegra y me satisface enormemente, pues como bien sabéis soy un enamorado de esa década. Pero nuestra visión de amplio espectro periférico no puede dejar de observar otros tiempos que también aportan mucho, muchísimo, a nuestro universo musical.

Hoy os voy a hablar de una novedad que aun está caliente, recién salida del horno. Se trata de una de las bandas amigas de nuestro humilde proyecto, los chicos de Jerez de la Frontera, El Tubo Elástico. Hace pocas semanas presentaban su segundo trabajo Impala, el cual ahora mismo suena mientras redacto esta entrada, y como suena!!



Rock progresivo actual, fresco y dinámico, con ese regusto a los tiempos dorados, a los que con toda justicia hace honor. Dignos sucesores de toda la escuela más clásica del progresivo mundial del siglo pasado. Entre sus temas se pueden apreciar toques sinfónicos, mezclados a otros cercanos al jazz-rock, también esencia de música electrónica con ligeros guiños al metal progresivo y al hard clásico.

La calidad de sus composiciones y la armonía de sus ritmos ponen de relieve una vez más, que estamos ante una de las grandes bandas españolas contemporáneas. Una formación que con Impala nos demuestra encontrarse en un momento muy dulce de su carrera y tocados por la varita mágica de la inspiración. Esto queda sobradamente reflejado en los 6 temas, todos instrumentales que componen el disco.

La suma de todos ellos da como resultado un disco de los llamados redondos, de esos donde nada falta y nada sobra. Después de esta primera toma de contacto, encuentro muy acertada la selección de los temas que componen el álbum, si tuviese que destacar uno, así a bote pronto, me decantaría por El Acelerador de Picotas, una de aquellas composiciones que emocionan desde el primer momento.

El Tubo Elástico sigue compuesto por Vizen Rivas a las guitarras y sintetizadores, Carlos Cabrera a la batería y percusiones, Daniel González a las guitarras y sintetizadores y Alfonso Romero al bajo y los sintetizadores.

Os dejo pues con ellos y con Impala, en mi opinión un firme candidato a meterse entre los mejores discos del progresivo de 2018. El tema elegido es, como no podría ser de otra manera, El Acelerador de Picotas. A disfrutar!




+ Información:

 https://eltuboelastico.bandcamp.com/releases

 https://www.facebook.com/ElTuboElastico/home

domingo, 5 de agosto de 2018

Mirando a los 70: Jordi Sabatès

El mes de agosto ya está bien asentado entre nosotros y con él, como no, llevamos unos días de calor asfixiante, en realidad nada que no sea común en todos los veranos, aunque parece que nos olvidemos de un año a otro.

Pensaba yo por donde seguir el viaje, ahora ya prácticamente sólo musical, de nuestra nave. El ritmo es ahora más lento, pero quiero mantener estas constantes vitales, que aunque más pausadas nos permitan mantener el contacto.



En está búsqueda de propuestas nuevas el abanico de posibilidades es enorme, casi infinito, pero al final me he decidido por seguir explotando la década prodigiosa del rock progresivo: los años 70.
Y justamente en esta últimas semanas me han llegado nuevas propuestas de esa época, la cual parece no tener fin, como esta que os presento, el disco Ocells del més Enllà de Jordi Sabatès.

El disco fue publicado en el año 1975 y a pesar de no encontrarse entre los trabajos más conocidos del panorama musical del progresivo español, estamos sin duda, ante un disco de una calidad enorme, compuesto por unos excelentes temas que van desde jazz, al rock de corte sinfónico sin dejar al margen otras claras influencias, como los ritmos brasileños y el flokclore catalán mediterráneo.

Jordi Sabatès era ya en los 70 un músico muy experimentado que había colaborado en mil y una historias diferentes. Con bandas como Picnic y OM; con Pau Riba en su aclamado trabajo Dioptria; con cantautores como Ovidi Montllor, Pi de la Serra o Maria del Mar Bonet y también por esos años fundó su propio grupo Jarka.

En Ocells del més Enllà, Jordi se acompaña de un gran elenco de músicos, allí encontramos a Toti Soler a la guitarra española, a Manuel Elias al bajo, Iván Bargas a la batería, Ricard Sabatès a la guitarra eléctrica, Gustavo Quinteros a la percusión y Erica Norimar a la voz.

 Recuperamos esta gran obra recordando el tema que da nombre al disco, tema que se desarrolla en tres movimientos, con la duración de una casi suite, unos 15 minutos sin nada de relleno.